El origen del genio o la locura según Huxley

Aldous Leonard Huxley  (26 de julio de 1894, Godalming, Surrey, Inglaterra – 22 de noviembre de 1963, Los Ángeles, California, Estados Unidos)

Aldous Leonard Huxley (26 de julio de 1894, Godalming, Surrey, Inglaterra – 22 de noviembre de 1963, Los Ángeles, California, Estados Unidos)

Aldous Huxley, al escribir sobre la mescalina en la década de 1950, se centró en la transfiguración del mundo visual, en que éste quedaba dotado de una belleza y trascendencia luminosa, divina. Comparó esas experiencias con estupefacientes a las de los grandes visionarios y artistas, aunque también a las experiencias psicológicas de algunos esquizofrénicos. Huxley insinuó que tanto el genio como la locura residían en esos estados mentales extremos, una idea no muy distinta de la expresada por De Quincey, Coleridge, Baudelaire y Poe en relación con sus ambiguas experiencias con el opio y el hachís (y estudiadas con detalle en el libro de Jacques-Joseph Moreau de 1845 El hachís y la enfermedad mental). Leí Las puertas de la percepción Cielo e infierno de Huxley cuando se publicaron, en la década de 1950, y me entusiasmó sobre todo su referencia a la «geografía» de la imaginación y su ámbito fundamental: las «Antípodas de la mente».

Alucinaciones, Oliver Sacks, p.110

Grossman visita Yasnaya Polyana

Tumba de Tolstoi, Yásnaia Poliana, fotografía extraída de calledelorco.com

En la carretera Orel-Tula, Grossman no pudo resistir la tentación y fue a visitar la finca de Tolstoi en Yasnaya Polyana. Allí encontró a la nieta del escritor recogiendo la casa y el museo para evacuarlo antes de que llegaran los alemanes. Inmediatamente pensó en el pasaje de Guerra y paz en el que el anciano príncipe Bolkonsky tiene que dejar su casa de Lysye Gory al acercarse el ejército de Napoleón. «La tumba de Tolstoi», garabateó en su cuaderno. «Zumbido de cazas sobre ella, estruendo de explosiones y la majestuosa calma del otoño. Es muy duro. Pocas veces he sentido tanto dolor». El siguiente en visitar el lugar después de su partida fue el general Guderian, que convertiría la finca en su cuartel general para el avance hacia Moscú.

 La segunda guerra mundial, Antony Beevor, p.331

La tumba más hermosa del mundo, según Stefan Zweig

El mito de Solana

Edgar Degas, Autoretrato, 1895

Edgar Degas, autoretrato, 1895

El mito de Solana se ha magnificado. En su caso, como en el de otros muchos, creo que se podría repetir la aguda e irónica reflexión de Degas, cuando de viejo vio un cuadro suyo en una colección, adquirido a precio fabuloso: «El que pintó esto no era un imbécil, en verdad. Pero el que lo ha comprado, desde luego que lo es».

Los Baroja (memorias familiares), Julio Caro Baroja, p. 85

La Tossa de Marc Chagall

El violinista celeste, Marc Chagall, 1934

El violinista celeste, Marc Chagall, 1934

Y entre los recién llegados destaca el angélico Marc Chagall, el gran pintor-poeta que, escribe Benet [Rafael], «con sus ojos azules ha venido a sorber los azulados de Tossa». En justa correspondencia, Chagall estampa para la revista una dedicatoria especial en forma de eslogan: Tossa, paradis bleu.

Un hotel en la Costa Brava, Nancy Johnstone, p.13

El trasunto de Holly Golightly

Truman Capote y Marilyn Monroe

Truman Capote y Marilyn Monroe

[...] Por tanto, cuando salió  Desayuno en Tiffany’s, el sensacional libro de Capote, y una mujer de Nueva York amenazó con demandar a Truman porque afirmaba que el personaje principal, la inefable Holly Golightly, estaba copiado de su propia vida [...]

Para mí resultaba evidente que Capote había creado a Holly según la vivaracha joven [Marilyn Monroe] que tanto nos gustaba a los dos, pero ella nunca entabló demanda, principalmente porque disfrutaba de la publicidad que el libro le proporcionaba entre su círculo de amigos de la sociedad elegante, que conocían la situación real. Pero tras salvarse del juicio por un pelo, Truman empezó a verla cada vez menos, dejándome el campo libre.

Conversaciones íntimas con Truman Capote, Lawrence Grobel, Introducción p.11

Letra pequeña

Homenaje a Jorge Luís Borges, Gustavo Torner, 1970

Homenaje a Jorge Luís Borges, Gustavo Torner, 1970

Vivimos en un país en el que ese tipo de artículos, en este preciso momento, pueden poner en peligro muchas vidas. Luego veo, con alivio, que el artículo está impreso con un cuerpo de letra extremadamente pequeño. Mi experiencia periodística me dice que alguien ha querido «esconderlo». ¿Salva vidas la letra pequeña?

Amor Mundi, Dusan Velickovic, p.123

Per què hauria de voler copiar res?

12

Entenc que això és una petita ironia amistosa. Però, per què hauria de voler reescriure Xalàmov? O fins i tot Tolstoi, Puixkin, Lérmontov o Rjevski? Per què hauria de copiar Alexandre Dumas, com va fer Fitzgerald? El gran Gatsby és un llibre fantàstic. No obstant això, prefereixo  El comte de Montecristo…

La zona, Sergei Dovlatov, 206