Naipaul, otro indio

V. S. Naipaul, Neal Boenzi, 1991. (Foto manllevada del New York Times)

Era uno de los primeros escritores procedente de una «mínoria» al que se le había reconocido su importancia; nunca había sido marginado ni tratado con condescendencia. (…) Estaba ansioso por verle. En la obra de   Naipaul no había pop ni obscenidades; le faltaba la efervescencia sexual de Roth y su actitud estilo años sesenta; parecía deprimido, un inmigrante fuera de sitio vagabundeando por la ciudad de la posguerra, incapaz de dar con una puerta que tuviera el coraje de atravesar. Todo lo que veía le decepcionaba fuertemente. Pronto eso se convirtió en actitud. Curiosamente, en persona, me resultó atento y amistoso; al igual que otros muchos escritores —como Chéjov, me imagino—, era más animado que sus libros.

Mi Oído en su corazón, Hanif Kureishi, Pág. 180

Publicitat per l’Agència General del Suïcidi

Jacques Rigaut, Man Ray, 1922

Jacques Rigaut, Man Ray, 1922

L’absurd ressona encara aquell matí del 6 de novembre de 1929 quan esclafeix el tret. Amb l’ajut d’un regle, Jacques Rigaut es clavà una bala al cor. Bona publicitat pòstuma per a la seva Agència General del Suïcidi, que garantia «gràcies a dispositius moderns, una MORT SEGURA i IMMEDIATA, cosa que no deixarà de seduir aquells a qui la por de ” no encertar-la” ha dissuadit del suïcidi!».

Suïcidi. Manual d'ús, Claude Guillon i Yves LE Bonniec, Pàg 190

Richard Burton en Harer

Sir Richard Burton

Sir Richard Burton

Burton visitó la ciudad en enero de 1855 y permaneció durante diez días como huésped del emir Abd al-Shakur, al que describe como «un pequeño príncipe que tiene la costumbre de matar o encerrar en prisión a todos aquellos que son sospechosos de aspirar al trono». Burton se ocupó de trazar un relato de tonos algo épicos en la narración de su aventura harari, que incluyó en su libro Primeros pasos en África Oriental. Pero también es cierto que, como fino observador que era, escribió páginas muy precisas, casi periodísticas, sobre la vida en aquella perdida isla musulmana del oriente etíope.

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¿Golpe bajo al bueno de Hemingway?

Hemingway en Kenya, imatge manllevada de 20minutos

—Ahora que estamos entre amigos —dijo el grandullón— y no hay señoras delante, no tenemos que dedicarle más tiempo a saber por qué fuiste allá arriba, pero en cambio ese asunto de Hemingway me preocupa de verdad.

—Un chiste —dije—. Un chiste muy viejo.

—¿Quién demonios es ese tal Hemingway?

—Un tipo que repite una y otra vez la misma cosa hasta que quien la escucha empieza a creer que se trata de algo bueno.

Todo Marlowe,  Raymond Chandler, pág. 277

Paul Lafargue, el gendre de Karl Marx

Pereza andaluza, Julio Romero de Torres, 1900

El personatge de Paul Lafargue és conegut avui com el del gendre de Marx i de l’autor del Dret a la peresa. De primer pròxim al proudhonians, s’adhereix després a Marx i es casa amb la seva filla segona, Laura. El 1870 és encarregat d’agitar Bordeus, fuig de la repressió i s’instal·la a Espanya, on porta la lluita contra els partidaris de Bakunin.

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El sexo de un plátano

Plátanos, Tamayo Rufino, 1975

Roth es un judío norteamericano cuyos abuelos fueron inmigrantes húngaros, y es un escritor cuyas palabras su familia, su comunidad y, a veces, las mujeres consideraron escandalosas. Fue mi novia, la mujer con la que viví en Morecambe, la que me dio a conocer su obra. Me contó que ella y una amiga, junto con un profesor de la escuela de arte que tuvimos en común, se reunían para representar las escenas de sexo de El lamento de Portnoy con un plátano. No puede haber mayor elogio de un escritor. Conseguí sus libros inmediatamente.

Mi oído en su corazón, Hanif Kureishi, pág. 170

El català és anarquista?

Catalunya endavant, Antoni Tàpies, 1988

Unamuno explicava en el número extraordinari d‘El Socialista  del Primer de Maig de 1908 la resposta que li donà un obrer català quan ell li va preguntar quina era la causa del fracàs del socialisme a Catalunya: «Perquè ens ve de Madrid».

(…)

Joan Maragall va escriure  que «dins de cada català hi ha un anarquista».

(…)

El periodista Josep M. Planes resumia així la qüestió al diari La Publicitat, l’abril de 1934: «L’individualisme irreductible de la nostra gent, el problema catalanista que ens ha obligat, anys i anys, a viure d’esquena al govern, contra la legalitat constituïda, en un estat de protesta permanent, creen un clima favorable, per no dir únic, per al floriment de l’anarquisme».

El pistolerisme, Albert Balcells, Pàg 25/---

La barca de l’amor es trencà per a Maiakovski

Barco, Wols

Per a Maiakovski «La barca de l’amor es trencà contra la vida quotidiana» un dia d’abril de 1930. Un altre poeta, Trotski no s’erra: «Maiakovski volgué ésser sincerament un revolucionari, abans i tot que ser poeta. En realitat, era primer de tot un poeta, un artista, que s’allunyà del vell món sense rompre-hi del tot».

Suïcidi, Manual d'ús, Claude Guillon i Yves Le Bonniec, Pàg. 187

Blangadesh, George Harrison

Concert for Blangladesh, George Harrison

Concert for Blangladesh, George Harrison

Una vez llegamos y nos encontramos a Omar que encendía la radio para escuchar las noticias y en ese momento sonó la canción de George Harrison «Bangladesh». Como yo era un entusiasta de los Beatles, le exigí que me dejara escucharla, pero la quito corriendo y se dio la vuelta. Yo apenas podía comprender lo que aquella simple melodía significaba para él y para los demás hermanos; en otras palabras, la desintegración de lo que consideraban su patria, un lugar a salvo tanto de colonialistas como de hindúes.

Blangadesh

 Mi oído en tu corazón, Hanif Kureishi, pág 137