Una época despiadada

Vassili Grossman en Stalingrado, 1942

Vassili Grossman en Stalingrado, 1942

El novelista y corresponsal de guerra Vasily Grossman describe cómo esperó el regreso de los aviones de un ala de cazas en un aeródromo situado cerca de Gomel, en Bielorrusia. «Por fin, tras un afortunado ataque contra una columna alemana, regresaron y aterrizaron los cazas. El aparato de su comandante llevaba carne humana pegada al radiador. Ello se debía a que el avión de apoyo había chocado con un camión cargado de munición que saltó por los aires en el momento mismo en que volaba sobre él el aparato del oficial al mando. Poppe, que así se llamaba este, intenta retirar el amasijo con ayuda de una lima. Llaman a un médico que tras examinar atentamente la masa sanguinolenta pronuncia su veredicto: “¡Carne aria!” Todo el mundo se echa a reír. ¡Sí, estamos en una época despiadada, una auténtica edad de hierro!»

La segunda guerra mundial, Antony Beevor, p.277

Música alta, música inapropiada

Dentro se puede escuchar la canción de los Properllerhead Take California. El chico del tatuaje con un pendiente en la oreja está listo para entrar en su polémica. Le dice que su música no está demasiado alta y que, además, tan sólo son las ocho. Nadie duerme todavía y no hay nadie a quien la música pueda molestar.

[…]

¿Sabe el joven que el edificio de Radio Televisión Serbia (RTS) ha sido bombardeado y que varios de sus colegas han muerto? ¡Y él sigue escuchando esa música inglesa y americana!

—¿Y qué música escuchas tú?— le pregunta él.

—Música espiritual serbia —le contesta.

[…]

Ya veo que no está dispuesto a seguir mis consejos.

Regreso a mi apartamento. Para consolarme, me cito a Hannah Arendt a mí mismo: «La sabiduría es una virtud de la vejez y parecen adquirirla sólo aquellos que, cuando eran jóvenes, no fueron ni sabios ni prudentes.»

Pero sigo preocupado. El joven es mi hijo.

Amor Mundi, Dusan Velickovic, p.106

Negativa de Delibes

Miguel Delibes y su querida bicicleta, fotografía extraída de la Fundación Miquel Delibes

Miguel Delibes y su querida bicicleta, fotografía extraída de la Fundación Miquel Delibes

A menudo, Lara ha utilizado el premio como gancho para atraer a autores de la competencia a su editorial; en algunos casos lo ha conseguido, pero no en todos. La negativa más sonada fue la de Delibes, que siempre se ha resistido a entrar en este juego.

Tiempo de editores, Xavier Moret, p.133

El sentit metafísic del pa i la cistella

La cistella de pa, Salvador Dalí, 1945

La cistella de pa, Salvador Dalí, 1945

Després ens diu per dues vegades i amb un realisme insuperable ha pintat el tema de Cistella de pa: durant un parell de mesos, la primera; i quatre, la segona. Ens mostra la pàgina —la 165— de Les Demeures Philosophales, de Fulcanelli, on l’imaginatiu estudiós de les catedrals i els seus misteris exposa una ensopida teoria sobre el sentit metafísic del pa i la cistella.

Dalí parlat, Lluís Permanyer, p.50

Los límites de los apetitos

El lector, Ferdinand Hodler, 1885

El lector, Ferdinand Hodler, 1885

Mis apetitos no tienen otro límite que la fatiga y no se extinguen sino con el abuso. Cuando bebo es para emborracharme, cuando hago el amor hasta quedarme dormido, cuando leo hasta que mis ojos inflados no distinguen las letras.

Tentación del fracaso, Julio Ramón Ribeyro, p.106

El caràcter de les dues principals personalitats literàries

Gregorio Marañón y José Ortega y Gasset
GureGipuzkoa.net | Gregorio Marañón y José Ortega y Gasset © CC BY-SA: San Martin, Juan

(4-X-1949)

Hem examinat el caràcter de les nostres primeres personalitats literàries. «Ortega», li he dit, «que és sens dubte el més important, té molta sang de torero i necessita palmas; les que ha recollit a Amèrica i Alemanya l’han portat a l’eufòria actual. Marañón, per contra, realitza el cas difícil d’un caràcter ferm acompanyat d’infinita bondat».

Dietaris, Joan Estelrich, p.396

Leerse a Hölderlin tumbado junto a su tumba

Johann Christian Friedrich Hölderlin (20 de marzo de 1770 – 7 de junio de 1843). Fotografía extraída de C O N = L I B R I

Johann Christian Friedrich Hölderlin (20 de marzo de 1770 – 7 de junio de 1843). Fotografía extraída de C O N = L I B R I

Y su cultura es inmensa. Me contó que había leído a Hölderlin junto a la tumba de Hölderlin. Y no una vez, sino varias. Y que siempre habían sido minutos sublimes. Y que todo eso era para él tan sagrado que no hablaba de ello, ni siquiera lo mencionaba. Y luego sí que habló de ello.

Después de medianoche, Irmgard Keun, p.61

Coca-Cola y Warhol

"Miquel Barceló", Andy Warhol, 1984 204 x 204 cm. Fotografía extraída de www.miquelbarcelo.com/

“Miquel Barceló”, Andy Warhol, 1984
204 x 204 cm. Fotografía extraída de www.miquelbarcelo.com/

«Es el retrato de tu compatriota», dice. Y, efectivamente, es el retrato que Warhol le hizo en los años ochenta. «De hecho es una colaboración. ¿Ves? Cuando mis hijos eran jóvenes dibujaron sobre él», explica señalando algunos trazos de ceras de colores en una esquina de la tela. «Algún día lo borraré. Pero la verdad es que ya me gusta así», dice. Contempla el retrato un momento y me comenta que antes no le gustaba mirarlo. Le incomodaba ver las cuatro imágenes de su rostro mirándolo. «Pero ahora le veo como botellas de Coca-Cola», añade.

Porque la vida no basta, Michael Damiano, p.189

Kipling, a juicio de Stevenson

Rudyard Kipling, 1892, postal fotográficade Bourne & Shepherd

Rudyard Kipling, 1892, postal fotográficade Bourne & Shepherd

«Me asombra por su precocidad y por la variedad de sus atributos —escribió Stevenson—. Pero me alarma por lo copioso y apresurado de su producción… Yo nunca fui capaz de nada así, y a buen seguro nunca he sido culpable de algo semejante, de semejante orgía de producción… Contemplo, leo, admiro, me regocijo en lo que me toca, pero en lo que se refiere a una ambición que todos tenemos, relativa a su vez a nuestra lengua y literatura, me siento herido… Es cierto que Kipling posee grandes dones: las hadas madrinas de los cuentos de hadas estaban todas achispadas cuando lo bautizaron. ¿Qué hará con todos ellos?

Introducción de W. Somerset Maugham, El mejor relato del mundo y otros no menos buenos, Rudyard Kipling, p.37

Fundació de la Caixa de Pensions i d’Estalvis

Edifici neogòtic de la Caixa de Pensions d'en Enric Sagnier Villavecchia, situat a la cruïlla de la Via Laietana amb el carrer Jonqueres. Va ser construït el 1917 per ser la seu central de la Caixa de Pensions.

Edifici neogòtic de la Caixa de Pensions d’en Enric Sagnier Villavecchia, situat a la cruïlla de la Via Laietana amb el carrer Jonqueres. Va ser construït el 1917 per ser la seu central de la Caixa de Pensions.

Per temperar els ànims dels treballadors, el 1905 es va fundar la Caixa de Pensions i d’Estalvis, una obra de previsió per a obrers vells i invàlids. […] L’objectiu de la Caixa era mostrar la sensibilitat social de la burgesia catalana i la «pacificació dels esperits», necessària per mantenir un bon nivell de producció.

L'oasi Català, Andreu Farràs i Pere Cullell, p.84