Personajes de cuento

Rudyard Kipling en 1925

Rudyard Kipling en 1925

Otro defecto que se le achaca es que tuviera un escaso poder de caracterización del personaje. No creo que los críticos que se lo echasen en cara entendieran del todo qué lugar ocupa la caracterización en un relato breve. Obviamente, se puede escribir un relato con la intención de desplegar un carácter. Flaubert lo hizo en Un corazón sencillo, Chejov lo hizo en La novia, que a Tolstoi le entusiasmaba. Un purista podría objetar que no son relatos, sino novelas resumidas. A Kipling le importaban los incidentes. En un relato de esta índole basta con relatar, sobre personas que toman parte en él, lo suficiente para darles vida propia. Se las muestra en el momento que a uno le ocupa; son inevitablemente estáticas. Para mostrar el desarrollo del carácter, un autor necesita el paso del tiempo y el espacio de maniobra que presta la novela.

Introducción de W. Somerset Maugham, El mejor relato del mundo y otros no menos buenos, Rudyard Kipling, p.39
Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s