Música alta, música inapropiada

Dentro se puede escuchar la canción de los Properllerhead Take California. El chico del tatuaje con un pendiente en la oreja está listo para entrar en su polémica. Le dice que su música no está demasiado alta y que, además, tan sólo son las ocho. Nadie duerme todavía y no hay nadie a quien la música pueda molestar.

[…]

¿Sabe el joven que el edificio de Radio Televisión Serbia (RTS) ha sido bombardeado y que varios de sus colegas han muerto? ¡Y él sigue escuchando esa música inglesa y americana!

—¿Y qué música escuchas tú?— le pregunta él.

—Música espiritual serbia —le contesta.

[…]

Ya veo que no está dispuesto a seguir mis consejos.

Regreso a mi apartamento. Para consolarme, me cito a Hannah Arendt a mí mismo: «La sabiduría es una virtud de la vejez y parecen adquirirla sólo aquellos que, cuando eran jóvenes, no fueron ni sabios ni prudentes.»

Pero sigo preocupado. El joven es mi hijo.

Amor Mundi, Dusan Velickovic, p.106

Pieza musical a petición

El 29 de noviembre la Unión Soviética rompió las relaciones diplomáticas con Finlandia. Al día siguiente, tropas del distrito militar de Leningrado se lanzaron sobre diversas posiciones finesas, y los bombarderos del Ejército Rojo atacaron Helsinki. Había estallado la Guerra de Invierno. Los líderes soviéticos pensaron que aquella campaña iba a ser un paseo militar, como lo había sido la invasión de Polonia oriental. Voroshilov pretendía que estuviera concluida a tiempo para las celebraciones del sexagésimo aniversario de Stalin el 21 de diciembre. Dmitri Shostakovich recibió la orden de componer una pieza especial para la conmemoración del evento.

La segunda guerra mundial, Antony Beevor, p.69

La Sinfonía nº 7, que encabeza la entrada, no es la pieza musical reseñada. Ésta correspondería a Siete canciones populares de Finlandia para soprano tenor y pequeña orquesta, que no he sido capaz de localizar. Por otro lado, la obra reproducida también conmemora un hecho histórico de ese período convulso, la resistencia de Leningrado ante el asedio alemán, y asimismo, su composición es coetánea a los sucesos acaecidos. Todo lo cual espero justifique su pertinencia en este espacio.

Silencio después del Requiem

«En cuanto se pierden en el aire los divinos arpegios del Requiem —In Paradisum deducant te angeli…— todo el mundo entiende que sobra todo comentario; está todo dicho, y los hombres guardan silencio entre sí».

(Starobinski, il velo de Popea)

La forma de lo bello, Remo Bodei, p.104

Paris sera toujours Paris

Aparte del riesgo que se corría de chocar contra una farola, el principal peligro que había durante los apagones generales era que te atropellara un automóvil. En Londres, durante los últimos cuatro meses de 1939, más de dos mil peatones perdieron la vida en accidentes de tráfico. La oscuridad total animaba a algunas parejas jóvenes a tener relaciones sexuales de pie en las entradas de las tiendas, deporte que no tardaría en convertirse en uno de los temas favoritos de los chistes que se contaban en los cabarets. Poco a poco, los cines y teatros volvieron a abrir sus puertas. En Londres, los pubs se llenaban de gente. En París, los cafés y restaurantes estaban abarrotados de clientes, y Maurice Chevalier cantaba el hit del momento, Paris sera toujours Paris. Casi todos se habían olvidado de Polonia.

La segunda guerra mundial, Antony Beevor,  p.66