Las raciones italianas propician la inventiva

Consistían habitualmente en latas de carne que llevaban el sello AM (Amministrazione Militare). Los soldados italianos decían que dichas iniciales significaban «Arabo Morte» («Muerte Árabe»), mientras que sus colegas alemanes las apodaban «Alter Mann» («Viejo») o «Arsch Mussolini» («Culo de Mussolini»).

La segunda guerra mundial, Antony Beevor,  p. 251

Envidar

Invitación, Pere Ysern, 1904

Invitación, Pere Ysern, 1904

envidar. Cat. Envidar
(Del lat. invitāre).
1. tr. Hacer envite en el juego.
2. tr. ant. invitar.
~ de, o en, falso.
1. locs. verbs. envidar con poco juego, con la esperanza de que el contrario no admita.
2. locs. verbs. Convidar a alguien con algo, deseando que no lo acepte.

Tienes más cuento que Calleja

Calleja 7 001

Calleja, por su parte, fundada en 1876 por Saturnino Calleja Fernández, era famoso por publicar, entre otros productos, literatura infantil en ediciones populares. «Los cuentos de Calleja» llegaron a dar origen a una famosa frase popular que decía «tienes más cuento que Calleja».

Tiempo de editores, Xavier Moret, p. 97

El sambenito

Por haber nacido en otra parte, Francisco Goya, 1808-14

Recordemos que una condena por herejía suponía no sólo la confiscación de los bienes, sino además la inhabilitación para ejercer muchos cargos públicos, beneficios eclesiásticos y profesiones, inhabilitación que afectaba a los interesados y a sus descendientes directos; la condena suponía además la obligación de llevar una túnica vergonzante, el sambenito.

Breve historia de la Inquisición en España, Joseph Pérez, p.117

La sodomía, interpretación cristiana

El jardín de las delícias, Hieronymus Bosch, Tríptico. Panel derecho. 1503-1505

En la cristiandad del Antiguo Régimen, la palabra se aplica a toda clase de prácticas que no son exclusivamente homosexuales … La sodomía abarca el ámbito inmenso de los actos sexuales que carecen de finalidad procreadora y que la Iglesia denuncia, con mayor o menor virulencia, según las épocas y circunstancias: el coitus interruptus, la masturbación, la felación, el coito anal, heterosexual u homosexual, el coitus inter femora [entre los muslos] …

Breve historia de la Inquisición en España, Joseph Pérez, p.87

La Savak, la sensibilidad a las alusiones

Un hombre arrestado por la Savak, 1979

Un hombre arrestado por la Savak, 1979

Este individuo era de la Savak y siempre hacía guardia en aquella parada: espiaba a la gente que, esperando el autobús, charlaba de cosas intrascendentes. El contenido de estas conversaciones siempre era trivial. La gente sólo podía hablar de cosas insignificantes, pero incluso al tratar asuntos insignificantes había que elegir el tema de tal manera que la policía no encontrara en él ninguna alusión significativa. La Savak era sensible a todas las alusiones. Un calurosísimo mediodía llegó a la parada un anciano enfermo de corazón y dijo suspirando profundamente: «Qué agobio, no se puede respirar.» «Sí, es verdad —siguió el savakista de guardia, acercándose al recién llegado—, el tiempo se vuelve cada vez más sofocante, a la gente le falta aire.» «Ciertamente —prosiguió el ingenuo anciano llevándose la mano al corazón— ¡este aire es tan pesado, este terrible bochorno!» En ese momento el savakista se puso rígido y dijo en tono seco: «En seguida recuperará usted las fuerzas.» Y sin añadir palabra se lo llevó al calabozo. La gente de la parada presenciaba la escena con horror porque desde el principio se había dado cuenta de que el anciano enfermo cometía un error imperdonable al usar la palabra sofocante al conversar con un extraño. La experiencia les había enseñado que debían evitar pronunciar en voz alta palabras como agobio, oscuridad, peso, abismo, trampilla, ciénaga, descomposición, jaula, rejas, cadena, mordaza, porra, bota, mentira, tornillo, bolsillo, pata, locura, y también verbos como tumbarse, asustarse, plantarse, perder (la cabeza), desfallecer, debilitarse, quedarse ciego, sordo, hundirse,  en incluso expresiones (que comienzan por el pronombre algo) como  algo no cuadra, algo no encaja, algo va mal, algo se romperá, porque todos estos sustantivos, verbos, adjetivos y pronombres podrían constituir una alusión al régimen del sha, por tanto era un campo semántico minado que bastaba pisar para saltar por los aires.

El Sha o la desmesura del poder, Ryszard Kapuscinski, p.62

Cómo se reparten los sentidos entre la belleza y la fealdad

El olfato, José de Ribera ‘El Españoleto’, 1613-16

En esta última palabra [foedus: impuro, escandaloso, fétido], dicho sea de paso, se pone de manifiesto cómo para designar lo repugnante la lengua opta por referirse a percepciones del sentido menos «noble», el olfato, mientras que opta por la sensibilidad de la vista y el oído para referirse a percepciones de la belleza.

La forma de lo bello, Remo Bodei, p.23

Unga y Naklik

Familia Inuit en Noatak, Alaska, Edward S. Curtis, 1929

Joan Briggs cuenta que los esquimales distinguen dos clases de amor. Unga es el deseo de estar con la persona a la que se quiere. Naklik es el deseo de hacer cosas que sean buenas para la persona a la que se quiere. Los esquimales demuestran su perspicacia al decir que los niños sólo sienten unga. Y que poco a poco van sintiendo naklik.

Crónicas de la Ultramodernidad,José Antonio Marina, p.99

Introito

(Del lat. introĭtus). En Català: Introit
1. m. Entrada o principio de un escrito o de una oración.
2. m. Lo primero que decía el sacerdote en el altar al dar principio a la misa.
3. m. En el teatro antiguo, prólogo para explicar el argumento del poema dramático al que precedía, para pedir indulgencia al público o para otros fines análogos.

* Página oficial del fotógrafo