Si bebes, no critiques

Borracho, Salvador Dalí, 1922

Borracho, Salvador Dalí, 1922

El tal Segebrecht tiene un aguante tremendo para el alcohol, pero bebe más de lo que puede aguantar. Así que un vez, estando borracho, pintó en el suelo de su retrete una cruz gamada. Y cuando en el salón del restaurante Pitter Lambert le preguntó qué significaba aquello, respondió a voz en grito:

—Para que esos imbéciles vean con el ojo del culo lo que han votado.

Una cosa así, lógicamente, no puede acabar bien.

Después de medianoche, Irmgard Keun, p.18