El mito de Solana

Edgar Degas, Autoretrato, 1895

Edgar Degas, autoretrato, 1895

El mito de Solana se ha magnificado. En su caso, como en el de otros muchos, creo que se podría repetir la aguda e irónica reflexión de Degas, cuando de viejo vio un cuadro suyo en una colección, adquirido a precio fabuloso: «El que pintó esto no era un imbécil, en verdad. Pero el que lo ha comprado, desde luego que lo es».

Los Baroja (memorias familiares), Julio Caro Baroja, p. 85