Un plano por un franco

Plano del cementerio de Père Lachaise

Plano del cementerio de Père Lachaise

Vivo desde hace quince meses a media cuadra del cementerio de Père Lachaise y sólo hoy, domingo soleado y ventoso, se me ocurre recorrer los cincuenta metros que me separan de la entrada de la rue de la Réunion.

Deslumbrado. Un portero me entrega por un franco un planito y me señala con el dedo las tumbas de Balzac, Molière, Chopin, Edith Piaf, etc. Al poco rato renuncio a buscar las sepulturas ilustres y prefiero perderme por los caminillos estrechos que bordean los mausoleos.

La tentación del fracaso, Julio Ramón Ribeyro, p.282

Prohibición de Shakespeare y Molière en Irán

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(Fue la Savak, precisamente, quien prohibió representar a Shakespeare y Molière porque sus obras criticaban los defectos de los monarcas.)

 El Sha o la desmesura del poder, Ryszard Kapuscinski, p.64

Seudónimos…

—Nosotros, los escritores, solemos usar seudónimos. Stendhal se llamaba Henry Beyle; el nombre verdadero de Matk Twain era Samuel Langhorne Clemens; Molière era el criptónimo de Jean-Baptiste Poquelin. George Eliot no era ni George ni Eliot ni hombre, era una mujer llamada Evans. ¿Sabe cuál era el nombre de Voltaire? François-Marie Arouet. William Sidney Porter se ocultaba bajo el nombre falso de O. Henry.

Rubem Fonseca, Bufo&Spallanzani, pág. 43

*Página oficial del fotógrafo